miércoles, 21 de octubre de 2009

Cuidarse uno mismo...


Cuidarse uno mismo es parte esencial del cuidado a los demás.
Si sueles sentirte culpable
cuando quieres tomarte tiempo libre y dedicártelo,
recuerda que podrás dar con más libertad
y mejores resultados cuando vos mismo estés lleno.
Respeta tus propias necesidades y limitaciones.
Los demás se sentirán más libres para pedirte
lo que necesiten si saben que,
debiendo cuidar de vos mismo,
dirás que no cuando sea necesario.
Además,
comprenderás mejor
las necesidades
de los demás si satisfaces las tuyas propias.

Felipe de Urca

martes, 20 de octubre de 2009

Ten calma...


Ten calma, desacelera el ritmo de tu corazón silenciando tu mente.
Afirma tu paso con la visión del futuro.
Encuentra la calma de las montañas.
Rompe la tensión de tus nervios y músculos con la dulce música
de los arroyos que viven en tu memoria.
Vive intensamente la paz del sueño.
Aprende a tomar vacaciones de un minuto,
al detenerte a mirar una flor,
al conversar con un amigo,
al contemplar un amanecer o al leer algunas líneas de un buen libro.
Recuerda cada día la fábula de la liebre y la tortuga,
para que sepas que vivir más intenso no quiere decir vivir más rápido y
que la vida es más que aumentar la velocidad.
Voltea hacia las ramas
del roble que florece y comprende que creció grande y fuerte
porque creció despacio y bien.
Ten calma,
desacelera el paso y echa tus raíces
en la buena tierra de lo que realmente vale,
para así crecer hacia las estrellas.
Hellen Keller

El corazon...


"El corazón de la madre es el único capital del sentimiento que nunca quiebra, y con el cual se puede contar siempre y en todo tiempo con toda seguridad."
Montegazza
(mi pequeño homenaje a todas las madres en su dia)

lunes, 19 de octubre de 2009

Para pensar...


Sólo quien ha sido juzgado sin juicio, sabe lo que es el el prejuicio.
Eran dos vecinos. El primer vecino le compró un conejo a sus hijos. Los hijos del otro vecino, le pidieron una mascota al padre. El hombre compró un cachorro de pastor alemán.
Diálogo entre los dos vecinos: Pero él comerá a mi conejo! De ninguna manera. Piensa, mi pastor es cachorro.
Crecerán juntos, serán amigos. Entiendo de animales. No habrá problemas.
Y, parece que el dueño del perro tenía razón. Juntos crecieron y amigos se tornaron.
Era normal ver el conejo en el patio del perro y al revés. Los niños, felices con la armonía entre los dos animales.
Un día, el dueño del conejo fue a pasar un fin de semana en la playa con su familia y el conejo se quedó solo. Era viernes.
El domingo, a la tardecita, el dueño del perro y su familia tomaban una merienda, cuando entra el pastor alemán a la cocina.
Traía el conejo entre los dientes, todo inmundo, reventado, sucio de sangre y tierra, muerto.
Casi mataron al perro de tanto agredirlo. Decía el hombre:
El vecino tenía razón, ¿y ahora? La primer reacción fue agredir al perro, echar el animal, para ver si el aprendía un mínimo de civilidad. ¡Sólo podía dar en eso!
Algunas horas más y los vecinos iban a llegar. ¿Y ahora? Todos se miraban.
El perro, pobre, llorando allá afuera, lamiendo sus heridas. ¿Ya pensaron como quedarán los niños?
¡No se sabe exactamente de quien fue la idea, pero parecía infalible!
Vamos a bañar al conejo, dejarlo bien limpito, después lo secamos con el secador y lo ponemos en la casita en su patio.
Como el conejo no estaba muy roto, así lo hicieron.
Hasta perfume le pusieron al animalito. Quedó lindo, parecía vivo, decían las niños. Y allá lo pusieron, con las piernitas cruzadas, como conviene a un conejo durmiendo.
Luego después oyen a los vecinos llegar. Notan los gritos de los niños. ¡Lo descubrieron!
No se pasaron cinco minutos y el dueño del conejo vino a tocar a la puerta. Blanco, asustado. Parecía que había visto un fantasma.
¿Qué pasó? ¿Qué cara es esa? El conejo... el conejo... ¿El conejo qué? ¿Qué tiene el conejo? ¡Murió! ¿Murió? ¡Aún hoy por la tarde parecía tan bien! ¡Murió el viernes! ¿El viernes?
¡Fue, antes de que viajáramos, los niños lo enterraron en el fondo del patio!
La historia termina aquí. Lo que ocurrió después no importa.
Ni nadie sabe. Pero el gran personaje de esta historia es el perro. Imagine al pobrecito, desde el viernes, buscando en vano por su amigo de infancia.
Después de mucho olfatear, descubre el cuerpo muerto y enterrado. ¿Qué hace él? Probablemente con el corazón partido, desentierra el amigo y va a mostrarle a sus dueños, imaginando poder resucitarlo.
El ser humano, continúa juzgando a los otros por la apariencia, aunque tenga que dejar esta apariencia como mejor le convenga.
Otra lección que podemos sacar de esa historia, es que el ser humano tiene la tendencia de juzgar anticipadamente los acontecimientos sin antes verificar lo que ocurrió realmente. Cuantas veces sacamos conclusiones equivocadas de las situaciones y nos creemos dueños de la verdad?
Esto es para pensar bien en las actitudes que tomamos... y pensar antes, pues puede ser demasiado tarde.
Sólo quien ha sido juzgado sin juicio, sabe lo que es el el prejuicio.
Cuídate de anticiparte y dale a la gente la oportunidad de demostrarte quien , que hace, cómo piensa, cómo siente...

miércoles, 14 de octubre de 2009

Gimnasio del alma...

PON ORDEN EN TU VIDA.
Detén tu alocada carrera diaria ¿Adónde vas con tanta prisa?
Ubícate!!
haz una lista de lo importante y de lo urgente,
ordena tus cosas pendientes por prioridad.
Respira profundo y piensa con calma
QUÉ quieres de la vida, cual es tu sueño...
¡y una vez que lo identifiques ve por él!
Ponte metas pequeñas a corto plazo y cumple con ellas
para que poco a poco,
alcances metas mayores...

Paulo Coelho...



Permaneciendo abiertos al amor *De Paulo Coelho.*
Existen momentos en los que nos gustaría mucho ayudar a quienes amamos, pero no podemos hacer nada: o las circunstancias no permiten que nos aproximemos, o la persona permanece cerrada ante cualquier gesto de solidaridad y apoyo.
Entonces sólo nos resta el amor. En los momentos en que todo es inútil, aún podemos amar - sin esperar recompensas, ni cambios agradecimientos.
Si conseguimos actuar de esta manera, la energía del amor empieza a transformar el universo que nos rodea. Cuando esta energía aparece, siempre consigue realizar su trabajo.
"El tiempo no transforma al hombre. El poder de la voluntad no transforma al hombre. Lo transforma el amor", Dice Henry Drummond. ... El amor transforma, el amor cura. Pero a veces el amor construye trampas mortales, y termina destruyendo a la persona que decidió entregarse por completo. ¿Qué sentimiento complejo es éste que - en el fondo - es la única razón para continuar vivos, luchando, procurando mejorar?
Sería una irresponsabilidad intentar definirlo; porque, como todo el resto de los seres humanos, yo solamente consigo sentirlo. Se escriben miles de libros, se estrenan obras teatrales, se producen films, se crean poesías, se tallan esculturas en madera o mármol, pero, a pesar de ello, todo lo que el artista puede transmitir es la idea de un sentimiento, pero no el sentimiento en sí mismo.
No obstante, aprendí que este sentimiento está presente en las pequeñas cosas y se manifiesta en la más insignificante de las actitudes que tomamos; por lo tanto, es necesario tener el amor siempre en mente cuando actuamos o dejamos de actuar.
Coger el teléfono y decir la palabra de cariño que postergamos. Abrir la puerta y dejar entrar a quien necesita nuestra ayuda. Aceptar un empleo. Abandonar un empleo. Tomar la decisión que estábamos dejando para después. Pedir perdón por un error que cometimos y que no nos deja en Paz. Exigir un derecho que tenemos. Abrir una cuenta en el florista, que es más importante que la del joyero. Poner la música bien alta cuando la persona amada esté lejos, pero bajar su volumen cuando se halla cerca.
Saber decir "sí" y "no", porque el amor lidia con todas Las energías del hombre. Descubrir un deporte que pueda ser practicado por ambos. No seguir ninguna receta, ni siquiera Las contenidas en este párrafo; porque el amor requiere creatividad.
Y cuando nada de eso sea posible, cuando lo que resta es apenas soledad, entonces acordarse de una historia que un lector me envió una vez: "Una Rosa soñaba día y noche con la compañía de las abejas, pero ninguna venía a posarse en sus pétalos.
La flor, sin embargo, continuaba soñando. Durante sus largas noches imaginaba un cielo donde volaban muchas abejas que venían a besarla cariñosamente. Así conseguía resistir hasta el día siguiente, cuando volvía a abrirse con la luz del Sol.
Cierta noche, conociendo la soledad de la Rosa, la luna preguntó: - ¿Tú no estás cansada de esperar? - Quizás. Pero tengo que seguir luchando. -¿Por qué? - Porque si no me abro, me marchitaré."
En los momentos en que la soledad parece destruir toda la belleza, la única manera de resistir es continuar abiertos.

viernes, 9 de octubre de 2009

Escondite perfecto...


En el principio de los tiempos, se reunieron varios demonios para llevar a cabo una travesura. Uno de ellos propuso: - "Deberíamos quitarles algo a los hombres.
El problema es: ¿qué les quitamos?".
Después de mucho pensar, uno dijo:
- "¡Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad,
pero el inconveniente va a ser dónde esconderla para que no la puedan encontrar...".
El primero de ellos opinó:
- "Podíamos esconderla en la cima del monte más alto del mundo".
Inmediatamente, otro de ellos repuso:
- "No, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla.
Si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está...".
Luego propuso otro:
- "Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar...".
Y otro contestó:
- "No, recuerda que tienen curiosidad,
alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontrará...".
Uno más dijo:
- "Escondámosla en un planeta muy alejado de la Tierra".
Y le respondieron:
- "No, recuerda que tienen inteligencia,
y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y
la va a descubrir.
Entonces, todos tendrán felicidad...
. El último de ellos era un demonio que había permanecido
en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás.
Analizó cada una de ellas y entonces tomó la palabra:
- "Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren"
. Todos se dieron la vuelta asombrados y preguntaron al mismo tiempo:
- "¿Dónde?".
El diablillo respondió:
- "La esconderemos dentro de ellos mismos.
Estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán".
Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así:
el hombre se pasa la vida buscando
la felicidad sin saber que la lleva consigo.